Acerca de las vacunas

Las vacunas existen desde hace cientos de años y los primeros ensayos se remontan a la década del treinta. Las vacunas se utilizan para estimular la respuesta inmunitaria del cuerpo contra enfermedades y, por lo general, se administran mediante inyecciones. El objetivo de una vacuna es inmunizar a la persona vacunada contra una enfermedad específica en caso de que la persona entre en contacto con la enfermedad. Básicamente, por el efecto de la vacuna, el cuerpo se familiariza con una enfermedad antes de contraerla; de esta manera, está mejor preparado para combatirla si la enfermedad ingresa al cuerpo.

Todas las vacunas pueden administrarse en diferentes etapas de la vida y en diferentes dosis. En la mayoría de los casos, es posible contraer la enfermedad contra la que está vacunado; sin embargo, es probable que no experimente síntomas graves. En el caso de ciertas enfermedades mortales, las vacunas pueden prevenirlas por completo y salvar millones de vidas a lo largo de los años.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC) recomiendan enfáticamente la administración de determinadas vacunas que protegen contra enfermedades perjudiciales o mortales. La mayoría de las vacunas se exigen en escuelas, trabajos y otros programas, a fin de proteger a las poblaciones numerosas y prevenir enfermedades extendidas. Por lo general, también se exigen vacunas cuando viaja fuera de los EE. UU., por lo que debería consultar las pautas antes de viajar.

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